miércoles, 30 de abril de 2014

A little piece of me

Mi nombre es Molly, Molly Weasley. Supongo que mi padre me puso ese nombre por mi abuela como supongo también que si en vez de una hermana pequeña, tuviera un hermano éste se llamaría Arthur, como mi abuelo. Si me preguntáis si eso me parece egoísta, la respuesta es si, pienso que mi madre podría plantarle cara a Percy de vez en cuando, pero ella es demasiado buena como para hacer eso.

Todo empieza después de la guerra mágica, cuando mi apellido comienza a hacerse famoso gracias, sobre todo, a que mi tío Ronald era y es el mejor amigo del famoso Harry Potter. No es que no me sienta orgullosa de mi familia, por supuesto que lo estoy, es sólo que quizá podría sentirme un poco desplazada por el simple hecho de ser hija de quien lo soy. A mi padre Percy, se le ocurrió ponerse en contra de toda su familia para respaldar al Ministerio, es por eso que ahora, aunque todos lo hayan "perdonado", tan sólo tiene una relación sólida con mis abuelos y con mi tía Ginevra. A veces me pregunto qué pasaría si en vez de ser hija de Percy, lo fuera de George, de Bill o de Ronald pero soy consciente de que por mucho que piense e imagine, mi situación no cambiará.

Por mis palabras, puede parecer que odie a mi padre, no es así. Es mi padre al fin y al cabo, pero no me acepta tal y como soy y eso no me gusta. Él quiere que sea como él, que le de prioridad a mis estudios en Hogwarts, pero no entiende que a mi lo que verdaderamente me gusta es el quidditch. Tampoco odio Hogwarts, es un lugar de reencuentro con mis amigas, con algunos no tan amigos y con los enemigos. También me encanta el momento en el que empiezan los partidos de quidditch, escuchar las ovaciones de mis compañeros, la gente casi saltando de las gradas por la emoción... Verlo desde arriba, con un bate en la mano y esperando que se acerque una bludger es de las mejores experiencias que he tenido nunca.

Aunque ya he dicho que no me gusta estudiar, como todo el mundo, tengo mis asignaturas favoritas. Adoro transformaciones y cuidado de las criaturas mágicas, eso si, jamás me veras acercándome a un hipogrifo. Los odio, el corazón se me acelera y lo paso realmente mal, el sudor me recorre la frente y no soy capaz casi ni de respirar. Como ya habréis imaginado, mi boggart se convierte en hipogrifo, un hipogrifo enorme que levanta las patas delanteras para desgarrarme la cara, por eso tuve que aprender a invocar mi patronus cuanto antes, para combatir con mi unicornio a esa bestia.

Probablemente, por mis palabras pensaras que no soy una Gryffindor como lo eran todos mis tíos, pero lo cierto es que si, que soy una Gryffindor, aunque a veces piense que el sombrero seleccionador tan sólo tuvo en cuenta una parte de mi para decidir en qué casa debía estar porque otra parte de mi es asustona y llorica... Pero no es momento de hablar de ello, hay mucho tiempo para que lo entendais, ahora voy a contaros mi historia.






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